jueves, 21 de febrero de 2008

Por Ahora… (Matutino)


29/02/08
Luis Blanco Crespo



Luego de una serie de medidas de orden neoliberal realizadas por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, la alta represión ejercida contra el pueblo por parte del ejército y los cuerpos policiales (especialmente el 27 y 28 de febrero de 1989), el alza de los precios de los artículos de la canasta básica, influye para que en la madrugada del 4 de febrero de 1992, el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías encabezara una rebelión militar destinada a deponer a aquel gobierno traidor y establecer un gobierno revolucionario; los objetivos no se alcanzaron…
Los medios de comunicación intentan transmitir la imagen de un revolucionario derrotado, pero al contrario, las palabras de Chávez dieron la vuelta al mundo y se convirtieron en una esperanza para el pueblo venezolano:
“Primero que nada, quiero dar los buenos días a todo el pueblo de Venezuela y, este mensaje Bolivariano va dirigido a todos los valientes soldados que se encuentran en el Regimiento de Paracaidistas de Aragua y en la Brigada de Valencia:
Compañeros, lamentablemente, POR AHORA, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros acá en Caracas, no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre. Ya es tiempo de reflexionar y vendrán nuevas situaciones y EL PAÍS TIENE QUE ENRUMBARSE DEFINITIVAMENTE HACIA UN DESTINO MEJOR. Así que oigan mi palabra, oigan al Comandante Chávez quien les lanza este mensaje para que, por favor, reflexionen y depongan las armas porque ya, en verdad; los objetivos que nos hemos trazado a nivel nacional, es imposible que lo logremos.
Compañeros, oigan este mensaje solidario. Les agradezco su lealtad, le agradezco su valentía, su desprendimiento y yo, ante el país y ante ustedes asumo la responsabilidad de este Movimiento Militar Bolivariano, muchas gracias…”
Ese “POR AHORA”, se ha transformado en 7 años, ese “POR AHORA” se ha convertido en realidad, se ha convertido en la Revolución Bolivariana de Venezuela, y ya no solo “POR AHORA” sino “PARA SIEMPRE”…

domingo, 9 de diciembre de 2007

Bolívar

9/ 12/ 07 (14:47 hrs.)
Luis Blanco



Hubo una vez un hombre, más grande en moral que en estatura, nació en una pequeña ciudad al pie del Guaraira Repano. Sus padres murieron cuando él aún era un niño, y quedó al cuidado de dos magníficas mujeres: Matea e Hipólita. En su juventud  embarcó rumbo  a Europa y sintió inspiración al ver la mítica figura de Napoleón Bonaparte. Junto a su maestro realizó en el Monte Sacro el juramento que marcaría su vida…
            Al regresar a su patria empezó su lucha quijotesca, fue expulsado de su país, pero no se rindió… siempre tuvo una actitud firme. En Haití juntó un grupo de combatientes se dirigió en una barca a las costas de Cumaná. Desde allí con un morral de sueños cruzó los Andes y comenzó la liberación de Suramérica: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá. En su recorrido sintió una anegación de pueblos que lo apoyaban. Con un pie en el Chimborazo y el otro en el Potosí divisó a la América unida en una sola nación. La traición, la intriga de sus antiguos compañeros le hizo renunciar al cargo de Presidente grancolombiano.
            Murió a los pocos meses, casi solo, abandonado, perseguido. Pero su ejemplo ha sido de perseverancia, de entrega. Su sueño no lo vio con sus propios ojos, pero hoy aquí estamos sus hijos, millones y millones que luchamos por construir la Patria Grande por la cual Él sacrificó toda su vida.
            Ayer dijo: “he arado en el mar”, hoy nosotros decimos: “¡Venceremos!”.
Neruda dijo sobre su persona: “Padre nuestro que estás en la tierra, en el aire, en el agua…, todo lleva tu nombre Padre en nuestra morada”
            El sol de la América está alumbrando a los pueblos, indicándole en el horizonte el nombre de nuestro Libertador Simón Bolívar: “El Gigante del Sur”… ¡Despierto cada cien años cuando despiertan los pueblos!...
¡Has despertado Padre!, Y junto a ti decimos “Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad (y la unión) suramericana ¡Vacilar es perdernos!"